perfecto de día
perfecto de noche
Diez días donde supe y pude aislarme de la monotonía de la rutina. Si la detestaba, ahora la detesto más. Me dijeron que si tomabas dos traguitos del arroyo Lopez, volvías a Bariloche, te quedabas a vivir ahí con tus amigos y disfrutabas de la joda toda tu vida... Voy armando el bolso entonces.
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