martes, 7 de diciembre de 2010

Noche acalorada, sueño superficial.
Saltó de la cama totalmente inconsciente de sus actos. Sentía que su cama estaba siendo absorbida por un mar de manos y pies. Se destapó desesperada, saltó del colchón y corrió en puntita de pie levantando las rodillas hasta el pecho para evitar que la arrastren a quién sabe donde. Corrió por el pasillo hasta llegar a la habitación donde sus padres dormían plácidamente. Se arrodilló en el colchón y se los quedó mirando:
-Qué pasa?- preguntó su madre
-Nada, es que unas manos y unos pies me están persiguiendo-
(Risas)
-un sueño boludo nada más.
Volvió a su cama y cuando está por acostarse abre los ojos. Se tentó. La última vez que le había pasado algo así fue cuando creyó que un fideo caminaba por la cama.