martes, 9 de febrero de 2010

hoy me sentí un poco más normal, un poco más parte del todo cuando escuché que una persona (a la cual quiero con el corazón) está pasando por un momento que desde los últimos dos años venía siendo común en mi vida y yo no lo veía con los mejores ojos. a veces no se que siento, si creo en el destino, en mi misma o en nada. lo que se es que me confundo, actúo, me confundo vuelvo actuar (o me quedo en el molde) y termino arrepintiendome (por lo general). de los errores se aprende y que hay que darle tiempo al tiempo es lo que se dice...pero... si yo no quiero aprender de los errores? onda, no me voy a pasar la vida equivocandome, teniendo la duda de que desvío agarrar, penando por lo que no se hizo en su momento y que en realidad se tendría que haber hecho o viceversa. que se hace con todo eso? que se hace cuando sentís que no hay solución, que por haberte equivocado (si es que te equivocaste, porque tal vez, lo que no se dio es porque no tenía que ser... ahí es donde el destino sería el protagonista y lo que se tenía que dar, será más adelante) en su momento ahora nada vale la pena? te sentís un pollito mojado, una nada y te acostás, mirás el techo o la pared y pensás, pensás, analizás y todo el tiempo volvés a la misma sensación, esa que querés borrar y encontrarle una solución, volvés al mismo lugar del principio... o no, ahí está el problema no podés volver atrás y otra vez la pregunta se formula... ¿por qué? ¿por qué tuvo que ser asi? pero si hay algo que se es que, siempre hay algo que buscás, que querés y de verdad necesitás porque te hace bien o lo que fuere, entonces de vos depende que tanto estás dispuesto a dar, que tanto de verdad te importa para poder al fin tenerlo.

1 comentario:

Giovanna dijo...

:)







creo que eso es suficiente
ahah no me olvidaba
te amo